DOCUMENTO DE DEBATE ELABORADO POR LXS COMPAÑERXS DE LA PLATAFORMA ANTIFASCISTA DE CIUDAD REAL
http://antifascistascr.blogspot.com/
Hace ya muchos años que los fusiles de nuestros abuelos callaron y las trincheras del 36 parece que se encuentran vacías; hace ya más de 70 años que nuestros abuelos se dejaron la vida y la salud en una cruenta guerra fratricida para detener al fascismo y avanzar hacia la completa emancipación del proletariado. No hace falta decir que desgraciadamente esta guerra terminó con la victoria de las hordas fascistas apoyadas por la oligarquía financiera-terrateniente, la Iglesia Católica y las potencias nazifascistas extranjeras. Todas ellas hicieron posible el aniquilamiento de generaciones enteras de luchadores y sumieron al Estado Español en una nube de oscurantismo, represión y atraso que hoy todavía venimos padeciendo.
Muchos años después el antifascismo sigue siendo uno de los frentes principales de lucha para todos los revolucionarios consecuentes. Pero han cambiado muchas cosas desde 1939. Hoy en día ¿Qué es el fascismo en el siglo XXI?, ¿Qué es el antifascismo? ¿Cuáles son los problemas a los que se enfrenta actualmente el antifascismo y cuál debería ser su estrategia a seguir? Desde este modesto texto no pretendemos dar recetas sobre el camino a seguir, pero sí hacemos un análisis de la realidad actual desde nuestro punto de vista.
Hoy en día el mensaje de carácter “antifascista” está siendo utilizado de manera oportunista por parte del bloque más “progresista” de la burguesía desde un doble plano, el histórico y el actual. En el primer plano, el histórico, vemos el circo que la burguesía “progresista” ha montado alrededor del proceso contra el juez Garzón (recordamos que este juez es el magistrado jefe de la Audiencia Nacional, un engranaje decisivo en el aparato represivo de Estado Burgués) debido a su intención de investigar judicialmente los crímenes del franquismo, reivindicándolo como un “héroe del antifascismo”. Este sector de la burguesía representado políticamente por el P.S.O.E., e I.U. a través de su aparato mediático (Grupo PRISA y Mediapro especialmente) ha iniciado una campaña de idealización del antifranquismo reivindicando como suyos a los muertos asesinados por el fascismo y que lucharon por el progreso de la clase obrera. También apoyan un proyecto de “memoria histórica” con el que dicen rescatar la memoria de nuestros muertos, aunque después la ley iguale a los que cayeron luchando por la República con los fascistas que la destruyeron.
Este mensaje del ala izquierda de la burguesía ha producido un choque con los sectores más reaccionarios de esta, representados por el Partido Popular, la Iglesia Católica y los sectores más franquistas de la judicatura, que todavía se sienten sentimental ó económicamente vinculados con el régimen anterior. Todo esto ha confundido a ciertas masas que han salido a la calle en defensa de la Ley de la Memoria Histórica y en apoyo del Juez Garzón creyendo que así defendían a sus muertos.
Por otro lado podemos ver como la burguesía dice combatir la violencia fascista actual, clara fue la actuación de Esteban Ibarra y su organización durante el proceso contra el asesino de Carlos Palomino. Este mensaje trata de reducir el fascismo a un fenómeno de bandas, denunciando las agresiones racistas desde una perspectiva legalista. De este modo pretende poner a la “democracia” burguesa como elemento contrapuesto al fascismo. Todo este mensaje oportunista puede llegar a confundir también a sectores del antifascismo consciente. Por ejemplo, cuando se emiten peticiones de ilegalización de los partidos neofascistas y xenófobos, cuando esta petición supone una incoherencia para nosotros que como revolucionarios consecuentes nos oponemos firmemente a la Ley de Partidos. Además esta reivindicación puede terminar volviéndose contra nosotros ya que lo único que hace es fortalecer al estado burgués, además de legitimarlo “de facto” como árbitro en la controversia que tenemos con los grupos de extrema derecha.
Nosotros como antifascistas consecuentes debemos denunciar este mensaje que pretende que veamos como antifascistas a los mismos que durante la “Transición” claudicaron y vendieron a la clase obrera y a tantos luchadores que dieron su sangre contra el régimen fascista y que los traicionaron aceptando la monarquía franquista y un pacto de silencio sobre los crímenes cometidos por el Franquismo, así pasaron a repartirse el pastel con los que durante 40 años habían exprimido al pueblo . Fueron los que crearon los GAL, los que nos metieron en la OTAN y en el nuevo polo imperialista que es la UE, los que destruyeron los sindicatos desde dentro convirtiéndolos en meras correas de transmisión de los intereses del Capital, los que destruyeron nuestro sector público con privatizaciones y los que hoy en día, en este periodo de decadencia del sistema capitalista, han aprobado una serie de medidas antiobreras para hacer pagar su crisis a los de siempre. Son los responsables del proceso de fascistización de las instituciones, apoyando la Ley de partidos, cerrando periódicos, ilegalizando organizaciones políticas, permitiendo la tortura. Se puede observar claramente los efectos de este proceso en las medidas de excepción que día a día son impuestas al Pueblo Vasco y en los centenares de presos políticos anarquistas, comunistas, independentistas y antifascistas que están encerrados en las cárceles del Estado.
Por otra parte los partidos u organizaciones neofascistas se encuentran en una profunda crisis. Aunque su mensaje xenófobo, populista y ultranacionalista existe en determinados segmentos de la sociedad, es el PP quien asume sus consignas atrayéndose consigo a la mayor parte de la base social de los partidos fascistas. Además hay grandes divisiones y rivalidades en su seno que impiden su implantación y crecimiento a gran escala dentro del Estado Español.
Además de esto el sistema nos inculca veladamente, a través de los medios de “comunicación” fundamentalmente un mensaje xenófobo. En los medios se reproducen constantemente tópicos sobre los inmigrantes, se acusa de manera habitual a sus comunidades de ser focos de delincuencia y de “bandas” sin tener en cuenta su situación social, se ridiculiza o incluso se intenta criminalizar sus costumbres y religiones y nos presentan a sus países de procedencia como “atrasados” e “incivilizados” sin mencionar en ningún momento la historia y el contexto de estos países. Así pues hay también una política que trata, tanto desde los medios de comunicación como desde el mismo Estado (educación), de criminalizar a movimientos políticos opositores al sistema socioeconómico actual, tanto estatales como internacionales. Un ejemplo de ello es la constante criminalización que viene sufriendo el movimiento antifascista y okupa tildados por los medios de agitación y propaganda del sistema como “violentos” o “tribus urbanas”, o la persecución obsesiva de la izquierda abertzale calificándola de “Terroristas” y de “mafiosos”, por no hablar de la manipulación de los medios sobre procesos de liberación extranjeros, el caso de la Revolución Bolivariana de Venezuela o los disturbios en Grecia sin ir más lejos. Todo esto forma parte de una compleja política mediática y educativa de fascistización social, es decir, el fascismo deja de ser sólo un mecanismo represivo para ser una cuestión educativa y sociológica, es decir lo que se trata es de inculcar valores reaccionarios al conjunto de la sociedad para así en tiempos de crisis alejar al proletariado de posiciones que pudiesen poner en peligro el sistema diluyendo el enfrentamiento de clases.
En definitiva debemos denunciar este mensaje y defender un antifascismo con un fondo revolucionario y anticapitalista que se encargue de hacer ver a las masas que los grupúsculos fascistas no son otra cosa que la fuerza de choque del sistema para dividir a la clase obrera según su nacionalidad, tanto es así que desde el Estado y desde el nuevo polo imperialista de la Unión Europea, se han aprobado medidas legales tales como la Ley de Extranjería y la llamada “Directiva de la vergüenza” aprobada por la Comisión Europea que supone una violación flagrante de los derechos humanos de la población inmigrante.
Debemos por tanto avanzar hacia un antifascismo de raíces revolucionarias alejado del reformismo y el sectarismo de algunas organizaciones. También debemos dejar claro que el antifascismo no es cuestión de estética ni de moda, sino que es un planteamiento que todo buen revolucionario debe tener claro. Apostamos por un antifascismo que no se limite a luchar contra los grupúsculos neonazis sino que denuncie también al fascismo institucional y se organice para plantar cara de manera legal a la represión. Así, no debemos defender en nuestro movimiento la violencia injustificada, pero es también nuestra misión como antifascistas organizar la autodefensa contra los ataques que el movimiento pueda recibir de cualquier sitio. Por otro lado el control de las calles por parte de los antifascistas no sirve de nada si no va acompañado de una elevación teórica que sirva al movimiento para saber por qué lucha, cuál es la situación según el contexto socioeconómico actual y conocer y aprender de experiencias revolucionarias anteriores.
El movimiento antifascista debe ser un movimiento dirigido principalmente a la juventud , que está sufriendo las consecuencias del sistema tales como la precariedad, el paro, la mercantilización de la educación por medio del Plan Bolonia y sobre todo a la clase trabajadora en general que viene sufriendo un ataque frontal contra ella por parte de la patronal (reducción de salarios, despidos continuos...), como del estado (intento de atrasar la edad de jubilación a los 67 años, subida de los impuestos indirectos como el I.V.A., reducción de salarios a los empleados públicos, reducción de las ayudas sociales..) toda una declaración de guerra contra la clase obrera que busca que esta pague los platos rotos de la crisis, mientras los “sindicatos” del régimen no saben, o no quieren, dar respuesta y lo único que buscan es el pacto con los verdugos representado en una reforma laboral que socava más los derechos de los trabajadores.
Debemos ser internacionalistas tanto para defender a la clase obrera que ha venido de otros países para intentar recoger las migajas que nuestra oligarquía expolió de sus tierras natales, como para defender el derecho a la autodeterminación de todos los pueblos del Estado Español. No obstante es nuestra opinión que debemos facilitar la coordinación entre las diversas plataformas y organizaciones dentro del estado para hacer de este modo más eficaz nuestra lucha. Por tanto nos declaramos partidarios de la coordinación estatal.
También debemos buscar formas legales de actuación y defensa, ya que eso evitaría entre otras cuestiones, problemas judiciales y legales como multas y facilitaría la realización de actos públicos así como la convocatoria de manifestaciones. Todo esto, claro está, sin caer en el legalismo institucionalista que sabemos todos a donde lleva, al reformismo.
El antifascismo que defendemos debe ser ante todo un frente anticapitalista que apueste por la superación del sistema económico actualmente vigente, un sistema en el que los beneficios son patrimonio de unos pocos y reparten al resto sus migajas, un sistema injusto que se basa en la explotación de los recursos de los países semicolonizados. Debe ser un frente de denuncia de lo que es la mayor expresión del fascismo en el ámbito internacional, el imperialismo, que no duda en someter, mediante la guerra y la invasión, a todos los países que osen contravenir los intereses de los amos del mundo. La expresión más consecuente del antifascismo debe ser el antiimperialismo pues es nuestra misión oponernos a la política de dominación de pueblos que practica la élite mundial actual.
El movimiento antifascista debe desde nuestra perspectiva lanzarse a un profundo debate teórico sobre la manera de abordar la lucha dentro del contexto de crisis del capital y represión en el que nos encontramos. Como es bien sabido no hay práctica revolucionaria sin teoría revolucionaria.
En definitiva debemos defender un antifascismo que honre la memoria de nuestros muertos luchando contra lo que ellos lucharon, contra el fascismo y el capitalismo indistintamente y por la emancipación de la clase obrera.
PLATAFORMA ANTIFASCISTA DE CIUDAD REAL
martes, 22 de junio de 2010
miércoles, 12 de mayo de 2010
JORNADAS SOBRE MOVIMIENTO JUVENIL Y REPRESIÓN

*Viernes 21 de Mayo, 20,30 h
-El movimiento juvenil en Zamora (1988-1998). El Kolectivo de Jóvenes POS.
A cargo de ex-miembros del KJ POS
*Sábado 22 de Mayo, 18 h
-La problemática del movimiento juvenil en el Estado Español. Dos ejemplos: Asturies y Euskal Herria.
A cargo de militantes del colectivo SOFITU y del movimiento Juvenil de Bilbao.
LUGAR: Asociación de Vecinos de Los Bloques
Avenida de Reyes Católicos s/n
jueves, 22 de abril de 2010
EDITORIAL: ESTO SOLO LO DESTRUIMOS ENTRE TODXS
DESCARGAR EN PDF NUPA nº 8: http://www.kaosenlared.net/media/19/19779_1_NUPA8.pdf
La cosa se ha puesto seria. Cuatro millones de parados después de que se iniciase esto de “la crisis”, la maquinaria propagandística nacional se ha puesto en marcha. Las Cámaras de Comercio han lanzado una ofensiva ideológica en forma de “inocente” campaña ciudadana a la que han tenido el gusto de llamar “Esto solo lo arreglamos entre todos.org”..jpg)
La campaña consiste en convencer al “conjunto de la sociedad” de que el sistema capitalista y la dictadura burguesa son lo mejor de lo mejor y de que no es el momento ni de la lucha de clases ni de buscar culpables (no siendo que los encontremos), sino de la unidad del País para salvarlo de los peligros que lo acechan. Esta campaña solo pretende dar a la sociedad un aire de cambio pero sin que se ponga en tela de juicio el sistema político y económico vigente, que “casualmente” es el origen material de la situación que vivimos.
La farsa de la campaña consiste en negar la lucha de clases y presentar al Estado español, eso que algunos nostálgicos dan en llamar nación, como una sociedad armónica en la que los intereses sociales no están determinados por la situación respecto a los medios de producción (lo que nos divide a grosso modo en proletarios y burgueses) sino que estos vienen dados por nuestro lugar de nacimiento, en este caso un trozo de la Península Ibérica. Así todos somos iguales y podemos llamarnos sin complejos ciudadanos españoles: El obrero parado y el patrón que lo despidió, el estudiante anti-bolonia y el policía antidisturbios, la prostituta y el proxeneta, el proletario hipotecado y el banquero usurero , la trabajadora que se mata a hacer horas extras y el cabrón que nunca se las pagará, el que no llega a fin de mes y el diputado de turno… todos sin excepción debemos unirnos como buenos ciudadanos e ir fraternalmente hacia un futuro que nos mantendrá a la mayoría hipotecados, explotados, parados, o mendigando pero que al menos podrá devolver las estadísticas nacionales a los altos puestos de la clasificación mundial para orgullo y satisfacción de los Emilio Botín y los Amancio Ortega. Y es que quienes se preocupan por la “unidad de toda la sociedad” y han pagado esta campaña de Cruzada en defensa del Sacrosanto Capital son: Telefónica, Iberia, El Corte Inglés, BBVA, Banco Santander, La Caixa, Caja Madrid, Repsol, Cepsa, Endesa, Iberdrola, Red Eléctrica, Mapfre, Renfe, Abertis, Mercadona, Indra y la patronal de la construcción, Seopan.
Para la puesta en escena de su propaganda, nuestros burgueses han preparado una ensalada en la que mezclan a unos cuantos emprendedores de esos que se han hecho a sí mismos, a empresarios como Andreu Buenafuente (productor televisivo) y Ferrán Adriá (empresario hostelero que ya ha colaborado en otras campañas de propaganda de la OTAN), a ultraderechistas como el también empresario Carlos Sainz y a intelectuales de la talla de Pau Gasol y Fernando Romay. Pero lejos de ser una campaña “inocente” el trasfondo político de la mentira, que niega la lucha de clases y antepone la unidad de la patria a cualquier lucha obrera, es el del nacionalsocialismo que aquí impusieron los burgueses de antaño de la mano de los terroristas con camisa azul. La base de la ideología fascista era la negación de la lucha de clases y la concepción de la nación como una unidad inquebrantable y en la que no podían existir contradicciones. Goebbles propagandista oficial del régimen nazi plasmaba en su propaganda una Alemania en la que todos debían remar en la misma dirección animando a “toda la sociedad” a que trabajase por ese “idílico” Tercer Reich en el que nadie debía quedar al margen pues todo era por el bien de la patria. La realidad es de sobra conocida por todos. Mientras Goebbles y sus perros hablaban de la raza superior y de la unidad de obreros y patrones, millones de trabajadores alemanes eran exterminados por el gobierno nazi; los rojos, los judíos y los gitanos eran enviados a los crematorios y el Estado Mayor del Reich preparaba su ofensiva sobre los trabajadores del mundo que para la primavera del 45 ya habían reducido a escombros ese imperio ario que iba durar mil años.
En la actualidad, aunque las formas que reviste la bestia capitalista difieren de la Alemania nazi, nos venden igualmente el cuento de la unidad social en torno a los valores y principios del imperialismo mientras encierran a los “sin papeles” en prisión, persiguen y torturan a los independentistas vascos, coartan nuestros derechos civiles y políticos, desatan odiosas guerras de rapiña en los países oprimidos y son los responsables directos de la muerte de millones de personas por hambre y enfermedades de fácil curación.
¿Pero la historia no se había acabado?
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La campaña “Esto solo lo arreglamos entre todos.org” de la patronal española resuena como una señal de SOS de un barco a la deriva, algo que no deja de ser curioso porque hasta hace poco el triunfo capitalista era incuestionable para esos curas con traje y corbata que se autodenominan periodistas y “creadores de opinión”. Cuando a principios de los años 90 el bloque del Este se fue a pique por sus contradicciones internas, la burguesía internacional (incluidos los burócratas del Este) gritó al unísono que la historia había llegado a su fin y que la lucha de clases se había acabado. El capitalismo y la dictadura burguesa bajo careta parlamentaria eran, según los dirigentes, el culmen del desarrollo de la humanidad. Como Hitler en los años 30, los demócratas de Washington y Bruselas dieron el máximo volumen a sus altavoces para dar la buena nueva de que su Imperio iba a durar mil, dos mil o tres mil años, lo que hiciese falta, porque como sistematización de la perfección del hombre no habría nada ni nadie que lo pudiese hacer tambalear.
Pero pocos años después de que los demócratas se tirasen este farol sus cartas se han destapado por sí solas. Todo era mentira y la partida, la lucha de clases, sigue adelante: Le petit Sarkozy dijo en 2008 que el capitalismo debía refundarse, aunque desde arriba claro como los cánones de la dictadura burguesa imponen. La UE hace aguas, Gran Bretaña no quiere saber nada del euro y Alemania quiere olvidarse de sus amigos del Mediterráneo. Grecia es hoy una ruina política y económica en la que la policía ha sido rearmada con armas de asalto para defender la democracia de los peligrosos trabajadores que se han cansado de obedecer al patrón y al Estado. La Revolución Proletaria y Campesina en la India hace temblar a la “mayor democracia del mundo”. El imperialismo norteamericano se ha visto obligado a darle un toque multirracial a la fría y desprestigiada Casa Blanca. El despliegue internacional de tropas sigue creciendo y los yanquis aumentan sus contingentes en Latinoamérica (en especial Colombia y Perú donde combaten la Guerra Popular) y Afganistán. Los gobiernos del mundo han tenido que romper la hucha estatal para que el sistema financiero no se fuese a pique y con él todo el sistema imperialista mundial. Y todo esto mientras la mayoría de las masas explotadas del mundo siguen creyéndose la trola de que la lucha de clases acabó y no han movido un solo dedo contra el sistema.
Pero como los capitalistas siguen teniendo las mejores cartas se han vuelto a tirar un farol: “o nuestro sistema o ninguno” repiten a los cuatro vientos. Ya sea por la amenaza militarista contra los pueblos en lucha o mediante apocalípticas predicciones para los explotados de los países civilizados (la gripe A, la gripe aviar, la guerra química, el islamismo, el terrorismo internacional, el desastre ecológico…) el capitalismo intenta mantener una psicosis general que paralice a las masas y las lleve a conformarse e incluso a ser agradecidas con lo que ya tienen. Al rebelde le dicen “pórtate bien, no nos jodas el invento o iremos a por ti” y al conformista “no te quejes, más vale pájaro en mano que ciento volando”. Lo que sea, con tal de posponer en el tiempo ese momento en que los trabajadores adquieran conciencia revolucionaria y la plasmen en praxis revolucionaria para destruir el régimen social burgués.
El capitalismo es la crisis, solo existe una salida
Con la campaña “arreglarlo entre todos” nos dicen que no es el momento de pensar, ni siquiera de indignarse, sino de trabajar y callar como siempre para no generar una crisis social que ponga en duda su modelo político. Nos piden en definitiva que tomemos partido. Y eso debemos hacer pero no junto a ellos sino contra ellos porque la Rebelión se justifica. Las clases dominantes siempre han justificado la represión, la opresión y la explotación y es lógico que así lo hiciesen, como también es lógica la rebelión de los dominados. Lxs trabajadorxs no tenemos que arreglar un sistema que nos condena a vivir para trabajar sino que debemos organizarnos en todos los ámbitos sociales para derribar al sistema capitalista y al Estado burgués. Para acabar con nuestros problemas lxs obrerxs no necesitamos empresarios emprendedores ni salvadores de la patria, no tenemos que esperar las soluciones de quienes dirigen nuestras vidas. “Simplemente” necesitamos esfuerzo, conciencia, organización y lucha.
La cosa se ha puesto seria. Cuatro millones de parados después de que se iniciase esto de “la crisis”, la maquinaria propagandística nacional se ha puesto en marcha. Las Cámaras de Comercio han lanzado una ofensiva ideológica en forma de “inocente” campaña ciudadana a la que han tenido el gusto de llamar “Esto solo lo arreglamos entre todos.org”.
.jpg)
La campaña consiste en convencer al “conjunto de la sociedad” de que el sistema capitalista y la dictadura burguesa son lo mejor de lo mejor y de que no es el momento ni de la lucha de clases ni de buscar culpables (no siendo que los encontremos), sino de la unidad del País para salvarlo de los peligros que lo acechan. Esta campaña solo pretende dar a la sociedad un aire de cambio pero sin que se ponga en tela de juicio el sistema político y económico vigente, que “casualmente” es el origen material de la situación que vivimos.
La farsa de la campaña consiste en negar la lucha de clases y presentar al Estado español, eso que algunos nostálgicos dan en llamar nación, como una sociedad armónica en la que los intereses sociales no están determinados por la situación respecto a los medios de producción (lo que nos divide a grosso modo en proletarios y burgueses) sino que estos vienen dados por nuestro lugar de nacimiento, en este caso un trozo de la Península Ibérica. Así todos somos iguales y podemos llamarnos sin complejos ciudadanos españoles: El obrero parado y el patrón que lo despidió, el estudiante anti-bolonia y el policía antidisturbios, la prostituta y el proxeneta, el proletario hipotecado y el banquero usurero , la trabajadora que se mata a hacer horas extras y el cabrón que nunca se las pagará, el que no llega a fin de mes y el diputado de turno… todos sin excepción debemos unirnos como buenos ciudadanos e ir fraternalmente hacia un futuro que nos mantendrá a la mayoría hipotecados, explotados, parados, o mendigando pero que al menos podrá devolver las estadísticas nacionales a los altos puestos de la clasificación mundial para orgullo y satisfacción de los Emilio Botín y los Amancio Ortega. Y es que quienes se preocupan por la “unidad de toda la sociedad” y han pagado esta campaña de Cruzada en defensa del Sacrosanto Capital son: Telefónica, Iberia, El Corte Inglés, BBVA, Banco Santander, La Caixa, Caja Madrid, Repsol, Cepsa, Endesa, Iberdrola, Red Eléctrica, Mapfre, Renfe, Abertis, Mercadona, Indra y la patronal de la construcción, Seopan.
Para la puesta en escena de su propaganda, nuestros burgueses han preparado una ensalada en la que mezclan a unos cuantos emprendedores de esos que se han hecho a sí mismos, a empresarios como Andreu Buenafuente (productor televisivo) y Ferrán Adriá (empresario hostelero que ya ha colaborado en otras campañas de propaganda de la OTAN), a ultraderechistas como el también empresario Carlos Sainz y a intelectuales de la talla de Pau Gasol y Fernando Romay. Pero lejos de ser una campaña “inocente” el trasfondo político de la mentira, que niega la lucha de clases y antepone la unidad de la patria a cualquier lucha obrera, es el del nacionalsocialismo que aquí impusieron los burgueses de antaño de la mano de los terroristas con camisa azul. La base de la ideología fascista era la negación de la lucha de clases y la concepción de la nación como una unidad inquebrantable y en la que no podían existir contradicciones. Goebbles propagandista oficial del régimen nazi plasmaba en su propaganda una Alemania en la que todos debían remar en la misma dirección animando a “toda la sociedad” a que trabajase por ese “idílico” Tercer Reich en el que nadie debía quedar al margen pues todo era por el bien de la patria. La realidad es de sobra conocida por todos. Mientras Goebbles y sus perros hablaban de la raza superior y de la unidad de obreros y patrones, millones de trabajadores alemanes eran exterminados por el gobierno nazi; los rojos, los judíos y los gitanos eran enviados a los crematorios y el Estado Mayor del Reich preparaba su ofensiva sobre los trabajadores del mundo que para la primavera del 45 ya habían reducido a escombros ese imperio ario que iba durar mil años.
En la actualidad, aunque las formas que reviste la bestia capitalista difieren de la Alemania nazi, nos venden igualmente el cuento de la unidad social en torno a los valores y principios del imperialismo mientras encierran a los “sin papeles” en prisión, persiguen y torturan a los independentistas vascos, coartan nuestros derechos civiles y políticos, desatan odiosas guerras de rapiña en los países oprimidos y son los responsables directos de la muerte de millones de personas por hambre y enfermedades de fácil curación.
¿Pero la historia no se había acabado?
.jpg)
La campaña “Esto solo lo arreglamos entre todos.org” de la patronal española resuena como una señal de SOS de un barco a la deriva, algo que no deja de ser curioso porque hasta hace poco el triunfo capitalista era incuestionable para esos curas con traje y corbata que se autodenominan periodistas y “creadores de opinión”. Cuando a principios de los años 90 el bloque del Este se fue a pique por sus contradicciones internas, la burguesía internacional (incluidos los burócratas del Este) gritó al unísono que la historia había llegado a su fin y que la lucha de clases se había acabado. El capitalismo y la dictadura burguesa bajo careta parlamentaria eran, según los dirigentes, el culmen del desarrollo de la humanidad. Como Hitler en los años 30, los demócratas de Washington y Bruselas dieron el máximo volumen a sus altavoces para dar la buena nueva de que su Imperio iba a durar mil, dos mil o tres mil años, lo que hiciese falta, porque como sistematización de la perfección del hombre no habría nada ni nadie que lo pudiese hacer tambalear.
Pero pocos años después de que los demócratas se tirasen este farol sus cartas se han destapado por sí solas. Todo era mentira y la partida, la lucha de clases, sigue adelante: Le petit Sarkozy dijo en 2008 que el capitalismo debía refundarse, aunque desde arriba claro como los cánones de la dictadura burguesa imponen. La UE hace aguas, Gran Bretaña no quiere saber nada del euro y Alemania quiere olvidarse de sus amigos del Mediterráneo. Grecia es hoy una ruina política y económica en la que la policía ha sido rearmada con armas de asalto para defender la democracia de los peligrosos trabajadores que se han cansado de obedecer al patrón y al Estado. La Revolución Proletaria y Campesina en la India hace temblar a la “mayor democracia del mundo”. El imperialismo norteamericano se ha visto obligado a darle un toque multirracial a la fría y desprestigiada Casa Blanca. El despliegue internacional de tropas sigue creciendo y los yanquis aumentan sus contingentes en Latinoamérica (en especial Colombia y Perú donde combaten la Guerra Popular) y Afganistán. Los gobiernos del mundo han tenido que romper la hucha estatal para que el sistema financiero no se fuese a pique y con él todo el sistema imperialista mundial. Y todo esto mientras la mayoría de las masas explotadas del mundo siguen creyéndose la trola de que la lucha de clases acabó y no han movido un solo dedo contra el sistema.
Pero como los capitalistas siguen teniendo las mejores cartas se han vuelto a tirar un farol: “o nuestro sistema o ninguno” repiten a los cuatro vientos. Ya sea por la amenaza militarista contra los pueblos en lucha o mediante apocalípticas predicciones para los explotados de los países civilizados (la gripe A, la gripe aviar, la guerra química, el islamismo, el terrorismo internacional, el desastre ecológico…) el capitalismo intenta mantener una psicosis general que paralice a las masas y las lleve a conformarse e incluso a ser agradecidas con lo que ya tienen. Al rebelde le dicen “pórtate bien, no nos jodas el invento o iremos a por ti” y al conformista “no te quejes, más vale pájaro en mano que ciento volando”. Lo que sea, con tal de posponer en el tiempo ese momento en que los trabajadores adquieran conciencia revolucionaria y la plasmen en praxis revolucionaria para destruir el régimen social burgués.
El capitalismo es la crisis, solo existe una salida
Con la campaña “arreglarlo entre todos” nos dicen que no es el momento de pensar, ni siquiera de indignarse, sino de trabajar y callar como siempre para no generar una crisis social que ponga en duda su modelo político. Nos piden en definitiva que tomemos partido. Y eso debemos hacer pero no junto a ellos sino contra ellos porque la Rebelión se justifica. Las clases dominantes siempre han justificado la represión, la opresión y la explotación y es lógico que así lo hiciesen, como también es lógica la rebelión de los dominados. Lxs trabajadorxs no tenemos que arreglar un sistema que nos condena a vivir para trabajar sino que debemos organizarnos en todos los ámbitos sociales para derribar al sistema capitalista y al Estado burgués. Para acabar con nuestros problemas lxs obrerxs no necesitamos empresarios emprendedores ni salvadores de la patria, no tenemos que esperar las soluciones de quienes dirigen nuestras vidas. “Simplemente” necesitamos esfuerzo, conciencia, organización y lucha.
“No esperar más, es, de una u otra manera, entrar en la lógica insurreccional. Es escuchar de nuevo, en la voz de nuestros gobernantes, el ligero temblor del terror que nunca les abandona. Pues gobernar nunca fue otra cosa que aplazar con mil subterfugios el momento en el que el pueblo les colgará, y todo acto de gobierno no es más que un modo de no perder el control de la población”
La insurrección que llega, Comité invisible
Garzón investiga los crímenes del franquismo, la zorra se pone a guardar a las gallinas

No deja de ser curioso, que una persona que ha causado tanto dolor como lo hizo el innombrable señor de los Pantanos, que ha aplicado una legislación de excepción en teoría tan parecida a la que se promulgaba en la posguerra española para juzgar delitos políticos, se haya convertido para algunas personas en el defensor de todos aquellos que precisamente hace cuarenta años estaban en una situación que ahora sufren todas las víctimas de este señor.
Esta situación surrealista se ha convertido en el nuevo divertimento de la progresía española, la cosa no pasaría de ser una mas de las innumerables chanzas orquestadas por los “puntales rojos del Capital” para realzar su perfil oportunista maquillado de radical de no ser por la gravedad que tiene el tema. El auto judicial dictado por Garzón y el ataque de la extrema derecha parece haberles hecho sentir una especie de aldabonazo en sus conciencias que les ha descubierto de forma espontánea que el actual Estado es la continuación de la estructura burocrática franquista y que los miembros de la judicatura y por ende las instituciones judiciales son herederas directas de los tribunales inquisitoriales que condenaron a muerte y participaron de forma activa en la tortura y la represión de miles de obreros y campesinos. Algunos miembros del gobierno tras el procesamiento de Garzón han visto la oportunidad de sacar a pasear su lado mas demócrata y como tal se atreven a poner en cuestión el Estado de las cosas, mientras tanto, muchos de los que veían en el proyecto republicano la salvación nacional han corrido rápidamente a desmarcarse de la “causa general” que el magistrado superstar se ha sacado de la manga, desgraciadamente esto se veía venir. Algunos ya lo advirtieron que el movimiento republicano podría ser fagocitado (aunque en realidad ya nacía un poco con esta enfermedad) por la fracción de la burguesía que representa el PSOE y sus grupos de presión mediáticos y económicos que en este caso se han hecho profundo eco de todo lo que rodeaba a este asunto. Los que hace tan solo un par de años se hacían cruces ante las peticiones de declarar nulas las sentencias de los tribunales de excepción franquistas han afirmado en un lapso de tiempo bastante corto y sin ruborizarse la continuidad de las instituciones judiciales del Estado respecto de los tribunales fascistas. ¡Qué gran maniobra! Desde luego ni el mismo Nicolás de Maquiavelo lo hubiese urdido mejor, tocar sentimentalmente a los familiares de los asesinados y desaparecidos para que se puedan dar situaciones como la de la foto haciendo bueno el refrán “a río revuelto ganancia de pescadores” de aquellos que su miseria moral les permite pescar con el mas dañino de los anzuelos los anhelos de justicia y dignidad de los allegados de unos muertos que desde hace setenta años permanecen en las cunetas de nuestros campo y en los márgenes de la memoria de los poderosos.
Los crímenes del franquismo aparecen y desaparecen cuando a determinados personajes pueden obtener réditos políticos y distraer la atención del verdadero problema que supone la opresión burguesa para el proletariado y los pueblos de el Estado español y cuya destrucción es la única forma de poder honrar a los miles comunistas, anarquistas y demócratas revolucionarios que fueron víctimas del genocidio fascista.
viernes, 16 de abril de 2010
La Insumisión al servicio militar obligatorio y al Ejército. Un ejemplo de lucha, entrega y solidaridad.

La lucha contra el servicio militar obligatorio y contra los ejércitos es algo que a lo largo de la historia del Estado ha tenido diferentes experiencias y realidades, podemos recordar la experiencia a principios del siglo XX, de lucha contra la leva para ir a luchar a África, etc.
Despuésde 40 años de oscurantismo, bajo la bota militar y fascista, época en la que
también había habido experiencias de objeción de conciencia, entre 1958 y 1976 fueron encarcelados 285 objetores, fundamentalmente Testigos de Jehová.
A finales de los años ochenta se produce un salto cualitativo básico que dará paso a una de la experiencias mas importantes que se han vivido en el Estado Español en las ultimas décadas, en cuanto al surgimiento de un movimiento social combativo, que puso en marcha una experiencia de Desobediencia Civil, que llevo a cientos de jóvenes
del estado a pasar por lascárceles por negarse a realizar la Mili y su sustituto la Prestación Social Sustituoria, el 20 de febrero de 1989 se presentaron ante los jueces los primeros 57 insumisos al servicio militar, de los cuales sólo once resultaron detenidos.
La experiencia va creciendo y extendiéndose por todos los rinconesdel estado llegando a ser un rió de rebeldía, solidaridad, compromiso y una escuela de lucha y apoyo mutuo. En Zamora, una ciudad pequeña hubo 14 insumisos, 5 pasaron
por la cárcel. Como recordatorio para la gente que no vivió aquello, la insumisión
consistía en negarse a ir a la mili, o negarte, si te habías declarado
legalmente objetor de conciencia a hacer la Prestación Social Sustitutoria
(PSS) con esto te jugabas un tiempo de estancia entre rejas de
entre un año o dos años cuatro meses y un día.
La experiencia fue dura, algunos empezamos nuestra experiencia de lucha por un mundo mejor, en las filas del antimilitarismo, no queríamos la mili, pero tampoco
queríamos a los ejércitos.
Organizaciones como MILI KK o el MOC, nos lanzamos a la pelea contra las autoridades y los pusimos contra las cuerdas, se crearon grupos de apoyo, las familias de los insumisos se organizaron, fue un ejemplo de combate y lucha.
El primer juicio militar contra insumisos se celebró el 16 de noviembre de 1989; Carlos Hinojosa y Josep Maria Moragriega fueron condenados a 13 meses de prisión cada uno.
El 3 de diciembre de 1990 se celebró un nuevo juicio militar contra Antonio Molina,
que fue condenado, a principios de los noventa ya se habían declarado más de 1.200 insumisos al servicio militar. También murieron tres compañeros en
las cárceles.
Esta año se cumplen 21 años del inicio de la campaña de Insumisión, con este articulo
queremos lanzar un abrazo fraternal a todos aquellos compañeros que pasaron por las cárceles, que sufrieron la represión que se desato contra nuestros grupos. Más de 25.000 jóvenes del Estado español se declararon insumisos, de los cuales 1.670 estuvieron encarcelados.
Debemos no olvidar y recoger aquella experiencia para mostrar que el camino de la desobediencia civil es una gran herramienta en la lucha contra las injusticias de éstos regímenes
capitalistas.
domingo, 28 de marzo de 2010
Muere preso zamorano en la cárcel de Topas

Este sábado murió en la prisión de Topas un zamorano de 40 años. Le quedaban tan solo tres meses para salir a la calle.
Los carceleros y sus jefes se han desentendido de la muerte y la achacan a que el preso era consumidor de drogas. Teniendo en cuenta que la legislación liberal-burguesa contempla las prisiones como lugares en los que, a parte del castigo, los presos deben ser "reeducados" para volver a la calle ¿no corresponde a esos carceleros el evitar que los presos consuman drogas?
El régimen de prisiones en el estado español es el más extricto de toda la UE. ¿Cómo entran las drogas en prisión si solo los nobles cárceleros tienen acceso al exterior?
Los burgueses y los verdugos queriendo lavarse las manos en este asesinato y en todos los que se producen en las mazmorras del Estado ponen al desnudo todo el entramado del narcotráfico en las prisiones, narcotráfico del que se lucran aquellos que gozan de libertad fuera y dentro de las prisiones.
Informe de Amnistía Internacional sobre las torturas en el Estado español:
http://www.amnesty.org/sites/impact.amnesty.org/files/PUBLIC/documents/eur20412006f2007.pdf
viernes, 12 de marzo de 2010
La policía asesina en Grecia a Lambros Foundas, militante anarquista.
Anarquista es asesinado por la policía ateniense. Lambros Foundas, de 35 años, fue asesinado por la policia cerca de las 5 horas de la madrugada de este miércoles (10), en el suburbio de Dafni, al sur de Atenas.
Según la versión de la polícia, Lambros era um "terrorista" y fue baleado cuando intentaba robar un auto con otra persona, y que estaba transportando armas de fuego.
Vecinos del barrio dijeron que que él habría sido atacado por varios policías.
Fountas fue uno de los 500 anarquistas presos en los motines de la Universidad Politécnica en 1995, en Atenas.
Se presentan fotos del lugar donde Foundas fue asesinado. http://athens.indymedia.org/front.php3?lang=el&article_id=1141761
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